QUEDAN 4 DÍAS.
Como no me dejaron ustedes ayer ningún comentario, me pasé todo el día dándole vueltas al accidente de Webber y Vettel. Estuve haciendo también una encuesta por ahí y constaté que me quedo sólo en considerar más responsable de la pifia al Sr. Webber. Tampoco es que quiera defender al hijoputa del Sr. Vettel, pero sólo porque esa jugarreta no se le hace a un compañero de equipo.
La cuestión tiene mucha miga: me hace pensar en que no nos vendría mal un buen briefing para hablar de estas situaciones. Claro que, si no estamos de acuerdo, ni viendo una y otra vez las mismas imágenes desde distintos puntos de vista, en quién ha provocado un accidente como éste, en el que dos coches van en paralelo y en línea recta, ya me dirán cómo vamos a decidir quién tiene la culpa en un rifirrafe de los nuestros. Apelo entonces, para que todo quede en diversión, a la buena educación y a lo que llamaré el Espíritu del Castillo, por la memorable segunda manga que disputamos en el Castillo de las Guardas, en la que fuimos capaces de pilotar muy juntitos como unos campeones. Luego, al cabrón que nos haya empujado, leña en las Declaraciones y en los literarios Comentarios. Y después... después habrá más carreras.
Todo esto no quita para que deje aquí a los defensores de Webber una bonita imagen de los dos Red Bull "uno junto a otro". Webbedor, estás alelado. Ojo, que tienes al enemigo en casa. (Vamos, igual que Massa y Button).