sábado, 8 de febrero de 2014


PRÓXIMA CONVOCATORIA: CIRCUITO DE TALAVERA LA REAL.
Si no recuerdo mal, este alucinante circuito tiene hasta 64 variantes, ¡contando sólo uno de los sentidos! No sé qué pasa hoy con su página web, que es como si hubiera desaparecido, así que no puedo comprobar el dato. Aquí arriba tienen la foto del satélite, por si se quieren entretener en averiguar si es cierto. El día que pasó el satélite aún estaba el circuito en construcción, pero hace tiempo que ya está abierto (hay bastantes vídeos en YouTube). En Arkadas Karting Club nos planteamos montar allí un gran premio, pero finalmente elegimos volver Jerez de los Caballeros. El Kartingaso sí fue en una ocasión y les gustó mucho, pero no les dejaron usar su propio tipo de Gran Premio y no volvieron. Igual que les está pasando con el Circuito de Almancil. Teniendo cerca un gran circuito como el de Cartaya, ¿por qué molestarse en ir a otro más lejano donde otros nos imponen el sistema y los tiempos?
Al final, como todo es cuestión de hablar las cosas y llegar a un acuerdo, se ha llegado al siguiente compromiso: dejarán montar al Kartingaso su tipo de carrera "si van como mínimo 20 pilotos". Será el domingo 23 de febrero. Es una buena oportunidad de conocer esta interesante pista (ojo, de karts de 390cc). Cappi y Miguel-R ya han confirmado su asistencia y falta muy poco para llegar al cupo establecido, pero mientras más seamos, mejor, así que animamos a cualquiera que haya corrido alguna vez con nosotros a apuntarse al evento.
Próximamente, intentaremos averiguar en cuál de los 64 posibles trazados se correría.

martes, 21 de enero de 2014


¡BARRIDO!

A las cuatro de la mañana de la madrugada del domingo, un estruendoso trueno, como un cañonazo, interrumpió el intranquilo sueño de los vecinos Peter y Miguel-R. Seguidamente, descargó un enorme aguacero, y ahí acabaron las anunciadas lluvias del domingo, lluvias que dejaron una mañana despejada y una pista de karting en Cartaya muy apetecible para los amantes de las emociones fuertes. Charcos de dimensiones considerables ocupaban posiciones estratégicas en cuatro de las curvas más importantes del circuito. Todos encantados menos los señores Senna y Fitipaldi, que con sólo un punto de difierencia entre ambos, se lo jugaban todo a una carta. Unidos por el interés común, se dieron un buen tute barriendo el charco que había tras la curva uno, pero, qué quieren que les diga, el charco siguió ahí hasta el final.

No es ésta la crónica más sencilla de afrontar para Michael Knight. Lo que había de ser un gran día de karts, como lo fue sin duda para la mayoría, fue en cambio una suerte de tortura para su alter-ego Miguel-R. Acudieron finalmente once pilotos a Cartaya, una asistencia algo baja para un día que prometía tanto, pero que permitía un formato de carrera muy atractivo: la doble tanda. Dos oportunidades de medirse entre los mejores y hacer algo bonito. Soplaba un viento frío, tampoco ninguna locura, cuando salieron los bien abrigados pilotos a la sesión de Calificación. Despacito despacito, se cedían el paso esperando que fuera otro el primero en arriesgarse en la resbaladiza pista y en marcar el camino. Nada más tomar la primera curva ya notó el amarillo que la dirección del kart estaba más dura de lo habitual. O eso, o que los guantes que estrenaba no agarraban bien o que le había sobrevenido una extraña flojera. El décimo puesto obtenido le sabía hasta bien después del mal rato pasado, a pesar de lo lejísimo que quedaba de la pole de Raúl de Villota. Por en medio de la Parrilla, Fiti le ganaba a Senna la primera de las batallas.

Con otro kart y otros guantes en sus manos, afrontaba un servidor la primera manga, confiado en que era factible remontar algunas posiciones. Con la pista aún mojada y un grupo tan numeroso, inevitablemente llegarían los errores y sólo había que estar ahí para pescar en río revuelto. La pérdida de un puesto con Peter en la salida no parecía grave, mientras el grupo fuera compacto, pero pasaban las curvas y no caía ningún mochuelo. Y la dirección, joder, ¿también dura en este kart? ¿Y cómo le va a Raúl Vázquez, que lleva el mío de antes? Destacando entre los primeros puestos. Yendo el último podía pensarse que sólo cabía mejorar, pero después de trompear tontamente en la tercera vuelta, podía pensarse más bien trágame tierra. Aun así, seguimos a muerte durante una interminable tanda, con los brazos al rojo vivo y agarrando el volante con una mano en las doce con la palma vuelta hacia arriba y la otra tirando de directamente uno de los nervios. Ajenos a todo esto, AJ Speed conseguía la victoria casi sin oposición, mientras que Fitipaldi, con su segundo puesto, casi sentenciaba el campeonato. Vi a Carlos algo molesto por algún lance que había tenido con Raúl de Villota. No era para menos: el resultado de esta primera tanda le ponía las cosas muy cuesta arriba para ganar el campeonato.

Otro kart distinto, y ahora a pelo, sin guantes. Esta vez no hizo falta trompo alguno para ver cómo el resto de pilotos, poquito a poco, se iban alejando. Pudo ver Miguel-R toda la carrera desde la cola, ver cómo luchaban grupos muy compactos de tres o cuatro pilotos (ya serán buenos los vídeos), aparentemente estorbándose, pero inalcanzables. La dirección del volante seguía imposiblemente dura, pero claro, el kart no podía ser, o sí, pero lo mismo para todos. Sólo me quedan o la flojera sobrevenida o que hay algo en el trazado que no estoy comprendiendo. Habrá que volver a comprobarlo, pero será en otra, porque en ésta la victoria final fue para AJ Speed y el campeonato para Fitipaldi, a pesar de un error en la segunda tanda que por poco le deja segundón in extremis.

sábado, 11 de enero de 2014


LA CULPA FUE DEL CHA-CHA-CHÁ.
 
Pudimos juntarnos durante las pasadas fiestas algunas viejas glorias del Arkadas Karting Club, echando muy en falta al Toro Rosso, el Sr. Pedrós, pero teniendo con nosotros en cambio a la mitad renegada del mítico equipo azulón Amor por Sato y Ralph Schumacher. El Sr. Edu, en el centro de la foto, con barba bonachona y algún kilito de más, vive felizmente su vida de casado, totalmente ajeno a nuestra aventuras kartianas desde que abandonó radicalmente este mundillo tras el Incidente Almancil. Tan es así que, cuando empezamos a hablar de carreritas nos preguntó, como quien no quiere la cosa, si habíamos seguido con las carreras y el blog. ¡Coño…! ¡Pues cuatro años más, nada menos! Qué tío, qué manera de desconectar. Dícese que la deserción de Edu marcó el comienzo de la decadencia del club, proposición que es quizás algo exagerada, pero que refleja de algún modo el estado de orfandad en que dejó a su compañero el Sr. Mato y un poco a todos nosotros. Qué juego daba tanto en carrera como en las Comidas de Declaraciones. (-¿Cómo ha ido la carrera? -Ha ido… como el huevo: ¡Amarillo!).
 
Fue una buena reunión, se habló mucho de karts y de propósitos para 2014. No voy a volver a recordar aquí a los ausentes, pero es obvio que falta gente para organizar un campeonato propio. Con el nivelillo de pilotaje adquirido cada vez es más difícil reclutar a nuevos pilotos, como compruebo carrera tras carrera viendo cómo la mayoría de los pilotos “invitados” se van espantados, pensando que estamos locos, para no volver jamás. Con otros simplemente tenemos poca paciencia. Así son las cosas, y además tampoco anda Michael Knight este año con muchas ganas de estresarse con labores organizativas. El Kartingaso se lo pone todo por delante… y además grabado en HD. Los kartianos andan un poco celosos, lógicamente, pero lo importante de verdad es juntarse y correr. Al Tri-Kartman, que lleva en dique seco mucho tiempo, le pico diciéndole que no es capaz de ganarle a Carlos Senna. A Mato, con que los sábados haremos una previa. Y si hay algún evento especial que nos apetezca, como fin de semana en Madrid y carrerita en el Burgueño, lo organizamos sobre la marcha.
 
El Arkadas Karting Club quedará muy descafeinado si no le damos contenido, lo cual ya veremos si sucede. ¿La culpa de todo esto? Bueno, podría aprovechar que el Sr. Edu, ¡desertor!, ni leyó ni lee ni leerá este blog, pero no colará por lo bien que nos cae a todos, así que dejémoslo, por dejarlo en algo, en que la culpa… fue del cha-cha-chá.
 

domingo, 17 de noviembre de 2013


 
REMONTADO
En primavera de 2008 visitamos el Circuito de Cartaya en carrera oficial por primera vez. No fue una buena experiencia para el alter-ego de Michael Knight: al elevado precio, el duro castigo físico y lo decepcionante de los karts se sumó una pésima actuación personal que terminó de hundirle en la Clasificación General. Seis años después todo ha cambiado… excepto el lamentable resultado del cronista.

Ahora Cartaya es el circuito preferido del Kartingaso y hay motivos para ello. Siempre fue el mejor trazado. Ahora además el precio es razonable y los karts corren lo suficiente como para divertirse bien. No menos importante es la predisposición de los dueños a admitir las peticiones “especiales” de sus clientes. Gracias a eso, el grupo vuelve una y otra vez. Tras probar el trazado oficial y el trazado en sentido opuesto, maravillosos ambos, hoy, más todavía: variante para karts de competición con chicane “artificial” para cortar la larguísima recta (a ver si tengo un rato para hacerles un planito). El resultado, increíble una vez más. Este trazado funciona sea como sea. Ya lo verá en los vídeos el que tenga interés.

También podrá ver en primer plano el triste papel de Miguel-R en su cuarta incursión kartingasera porque en ambas tandas llevé la cámara-on-board cedida por el crack Fitipaldi. Como, tras una mala sesión de Clasificación, salía desde atrás, parecía una buena oportunidad para grabar una gran remontada. En la antepenúltima posición de la semifinal impar me colocaban junto a Bernardo, el otro damnificado del kart 33. Con la chicane justo después de la salida, salir desde atrás casi te condenaba a esperar el paso de este obstáculo para tratar de remontar. Al principio, la cosa no iba ni mal ni bien. Sin remontar lo suficiente, pero manteniendo a tiro al kart que ocupaba la cuarta posición y con veinte minutos por delante, entrar en la final A parecía factible. Pero en algún momento ganó Raul de Villota esa cuarta posición y empecé a temer que me bloquearan fatalmente los que tenía por delante. Tras alguna macarrada de la que no me siento orgulloso y que para mayor escarnio mío además iba grabando yo mismo, llegamos al momento cumbre de la mañana. Ya con la cuarta posición inalcanzable, Bernardo trataba de ganarme la posición por el interior en cierta curva rápida, yo no cedí y acabé, con algo de ayuda, por el campo y a toda pastilla. Di un bote descomunal, que ríete tú de lo de Fernando Alonso en Abu Dhabi, y milagrosamente volví a la pista sin apenas perder tiempo. ¡Una experiencia más! iba pensando mientras trataba de volver a engancharme a Bernardo, pero mis curvas estaban contadas. En una cerrada de derechas, subviraje brutal y coche a la hierba. De reojillo vi la rueda derecha mirando al cielo y até cabos rápidamente.

Como no cayó la breva de que hubiera hecho anteriormente el mejor tiempo de vuelta entre los que no entramos por puestos, penúltimo en la final B. No caí más bajo porque me llevé un amigo, Carluchi, que quedó peor que yo. Sólo cabía pensar: Ahora sí que haré una buena remontada. Pero no, todavía quedaban más tristes momentos. Poco avispado en los primeros giros, dejé que se me colocara justo delante un chavalín, que tendría, no sé, ¿trece años? El muy cabronazo, dicho desde el cariño, corría que se las pelaba en las rectas y me machacaba el ritmo en las curvas. Desesperado, alguna blasfemia solté y algún empujón le dí, hasta que en una arriesgada maniobra por fin le coloqué una pasada limpia. Ya era tarde. El siguiente por delante era Peter y estaba a un mundo.
Creo que por detrás de mí sólo quedaron tres pilotos, de los dieciocho que vinieron a Cartaya. En lugar de remontar, acabé remontado. De los que tuvieron la fortuna o la habilidad de esquivar la fatalidad, hago un resúmen: Jero rompió la racha de Fitipaldi con mucho mérito, tras aguantar durante veinte minutos la presión de Carlos Senna. Se coló en tercera posición un chaval nuevo, aunque en su remontada se ganó enemigos y posiblemente estrenen en sus carnes el novísimo Régimen Sancionador. Otra gran carrera es historia, pero la diversión no ha terminado: La post-carrera sólo acaba de empezar.

domingo, 3 de noviembre de 2013

¡ENTACADO!
Así iba ayer el Kartman, según sus propias palabras, en los últimos entrenamientos libres: entacado. ¡No le está sentando bien el año sabático! Demasiadas ganas para un circuito tan estrecho como el Talikart. Intentando cosas imposibles no sólo cometió algunas guarrerías poco propias de sus galones sino que incluso acabó empotrado en el exterior de la curva rápida bajo una montaña de neumáticos. Y es que ayer por la tarde, casi a oscuras debido a la deficiente iluminación de la pista, entre unos y otros le dimos bastante trabajo a los comisarios de la pista y nos llevamos una regañina después de cada una de las dos sesiones.
Se confirma por otra parte que el Talikart tiene pocas opciones de albergar un gran premio. Realmente, si un piloto no comete errores de bulto es imposible adelantarle y además puede ralentizar mucho el ritmo de los demás. Contando con una carrera limpia, claro. En ese aspecto es como el Circuito de Conil, por lo que en una carrera en esta pista la polémica está asegurada. Creo que quedará más como un circuito para entrenamientos, pues divertido sí es y tiene muy buenos coches. Algún día quizás pongan los transponders y podamos luchar contra el crono. Seguro que ese día tendrán que soportar muchas menos guarrerías en la pista de pilotos que vienen peligrosamente entacados.