LA BUENA SUERTE.
Dando por sentado que un auténtico piloto de kartadas no puede haber perdido la carrera de F1 de esta mañana, me pregunto si no les ha resultado extraño la forma en la que han caído los dos máximos rivales de Fernando Alonso. Quedaba tan poquito... Y hala, Vettel se queda sin frenos y Hamilton directamente sin ruedas. ¿No les resulta sospechoso? ¿No les parece un poco demasiada buena suerte, demasiada casualidad? Claro que todo entra dentro de lo probable y en la F1 cualquier cosa puede pasar, pero...¿Y si les digo que nuestro Mato Kartman estaba allí, infiltrado en lo más profundo del circo del automovilismo? ¿Lo verían ahora todo más claro? Por supuesto no afirmo ni desmiento nada. Michael Knight, insobornable cronista de las kartadas, sólo aporta datos, y que cada cual saque sus propias conclusiones.
La estrategia de nuestro vigente campeón para revalidar su título parece cada vez más clara: desmoralizar a sus rivales a base de apabullarlos con su acojonante capacidad para estar en todas partes, y, de paso, ver si por ósmosis se le pega algo de los cracks del motor (de los cracks a los que les pagan por correr). No se pierde una: Cuba, la Feria de Sevilla, el GP de Motociclismo de Jerez y hoy la Fórmula 1 en Montmeló. El resultado de esta ofensiva psicológica ya lo veremos, muy pronto, en el Circuito Internacional de Almancil. Y aquí abajo, para ilustrar este texto, debería haber una foto del sujeto paseándose por el paddock, pero como en las que me ha mandado no se le ve, cuelgo otra muy simpática donde está con el Sr. Ale, en Cuba, a las puertas de nuestro bar favorito.